Una guarnición espectacular, con una explosión de sabor y colores diferente a lo tradicional. Este plato es uno de mis favoritos y también es bien saludable. Mi marido dice que es como pizza pero sin la masa.
Preparación: 5 minuto/s
| Tiempo de cocción: 20 minuto/s
1.
Precalentar el horno a 200 C (moderado-fuerte). Rociar con aceite en aerosol una fuente para horno. Reservar.
2.
Colocar los tomates con el corte hacia arriba en la fuente. Espolvorear con el queso, pan rallado, ajo, perejil, sal, pimienta y orégano. Rociar un chorrito de aceite de oliva sobre los tomates.
3.
Llevar al horno por 20 minutos o hasta que el queso se haya derretido y dorado. Dejar reposar unos minutos antes de servir.