1.
Precalentar el horno a 180 °C (moderado). Enmantecar la base y los lados de un molde rectangular de 20-23cm x 30 cm.
2.
Mezclar las nueces con la canela. Reservar.
3.
Desenrollar la masa de hojaldre. Cortar toda la pasta a la vez para ajustar a las dimensiones del molde. Cubrir el hojaldre con un paño húmedo para evitar que se seque mientras esté trabajando.
4.
Colocar dos capas de hojaldre en el molde y pintar con manteca derretida la capa superior. Espolvorear de 2 a 3 cucharadas de nuez.
5.
Cubrir con otras dos capas de hojaldre, pintar con la manteca y espolvorear la nuez. Repetir este procedimiento hasta terminar. Debe tener entre 6 y 8 capas.
6.
Con un cuchillo filoso, cortar en formas de diamante o cuadrados desde arriba hasta abajo.
7.
Hornear durante 50 minutos o hasta que el pastel se vea dorado y crujiente.
8.
Preparar la miel mientras que el baklava está en el horno. Hervir el agua y el azúcar hasta que ésta se disuelva. Agregar la miel y la cáscara de limón. Cocinar a fuego lento de 15 a 20 minutos, luego retirar del fuego y dejar enfriar. Retirar la cáscara de limón y desechar.
9.
Sacar el pastel del horno y bañar inmediatamente con el jarabe ya frío. Dejar enfriar. Mantener destapado para evitar que se ponga baboso y aguachento.