1.
Separar las claras y las yemas en 2 bowls.
2.
Batir las yemas con 80 gra de azúcar impalpable hasta formar una crema suave y esponjosa. Añadir el queso mascarpone.
3.
Batir las claras a nieve e incorporar en forma envolvente a la mezcla de mascarpone.
4.
Mientras tanto, mezclar en un bowl 250 cc de agua con 1 cucharada de azúcar. Remojar las vainillas en el agua.
5.
En un bowl o fuente profunda, colocar una capa de vainillas remojadas, intercalando con una capa de frutillas y luego una capa de queso mascarpone. Repetir.
6.
Espolvorear con el chocolate rallado y decorar con las frutillas frescas. Llevar a la heladera por 2 a 3 horas como mínimo.