1.
Dejar que todos los ingredientes alcancen la temperatura ambiente. Precalentar el horno a 180 C (moderado). Envolver con papel aluminio el exterior de un molde desmontable de 23 cm. Enmantecar generosamente el interior del molde.
2.
En un bowl grande, batir el queso crema y la manteca hasta lograr una consistencia suave. Incorporar el azúcar y el harina. Agregar la creme fraiche y la crema para batir. Añadir la vainilla y el amaretto.
3.
Incorporar los huevos y la yema, de uno en uno, mezclando bien después cada adición.
4.
Verter la mezcla en el molde desmontable. Colocar el molde dentro de otro molde más grande (por lo menos 2.5 cm más ancho) con agua tibia para crear una especie de baño María (esto evita que se formen grietas). Hornear durante 70 minutos.
5.
Apagar el fuego y dejar enfriar en el horno con la puerta abierta durante 1 hora. Retirar la torta del molde con agua y enfría durante por lo menos 3 horas antes de sacar del molde.