1.
Lavar los tomates. Sumergir los tomates en agua hirviendo durante 40 segundos y dejar que se enfríen un poco para pelarlos. Una vez pelados, cortarlos en cuatro. Mezclar los tomates con el azúcar y el jugo de limón en una olla y dejar reposar durante 12 horas.
2.
Al día siguiente, cocinar la mermelada a fuego bajito durante 30 minutos, revolviendo de vez en cuando, ya que la mermelada se pega a la olla muy fácilmente.
3.
Rellenar los frascos, limpiar los bordes y cerrarlos muy bien.