1.
Poner el agua a hervir en una olla grande y añadir los pedazos de membrillo. Cocinar por 20 minutos hasta que estén tiernos. Colarlos y pisarlos con un tenedor.
2.
Volver el puré a la olla con el azúcar. Cocinar por 15 minutos a fuego bien bajito, revolviendo ocasionalmente hasta que se disuelva bien el azúcar. El dulce se debe despegar bien de las paredes de la olla.
3.
Verter la preparación sobre una placa con papel manteca y dejar que se seque bien por varios días. Una vez que se secó bien de un lado, darlo vuelta y que se seque del otro lado.
4.
Una vez seco, cortarlo en cuadraditos o rectángulos. Lo puede guardar por varios meses así como está.