1.
Precalienta el asador o la plancha a fuego alto y engrasa ligeramente con aceite.
2.
Unta sal y pimienta sobre las pechugas de pollo. Pon las pechugas a asar de 10 a 15 minutos por cada lado, hasta que hayan perdido el color rosa.
3.
Retira las pechugas del fuego y reserva en un recipiente cubierto de forma que se mantengan tibias.
4.
Calienta un poco de aceite en un sartén a fuego medio y saltea el ajo durante 1 minuto. Agrega el jengibre y los mangos y cocina de 3 a 4 minutos más, o hasta que los mangos se hayan ablandado.
5.
Agrega el vinagre y el vino blanco.
6.
Sazona con sal y pimienta.
7.
Incorpora el cilantro y retira el sartén del fuego. Con una cuchara, vierte un poco de la salsa sobre cada pechuga de pollo y sirve.