1.
Precalentar el horno a 180 °C (moderado). Enmantecar un molde cuadrado, de 18 cm. Cubrir el fondo con papel manteca.
2.
Partir el chocolate y colocarlo con la margarina en un recipiente refractario. Poner el bowl a baño María a fuego bajo; asegurar que el agua no toque la base del bol. Dejar derretir, retirar del fuego y revolver la mezcla hasta homogeneizar. Dejar enfriar.
3.
Incorporar el azúcar, el azúcar negra y la esencia de vainilla. Incorporar poco a poco los huevos, batiendo. Cernir sobre la mezcla la harina y la cacao, y revolver hasta mezclar de forma pareja. No excederse.
4.
Vaciar la mezcla en el molde. Hornear unos 30 minutos o hasta que esté algo blando en el centro, al insertar un palillo en el centro debe salir con algunas migajas húmedas. La superficie debe verse agrietada. Es importante no cocinar de más o los brownies saldrán secos.
5.
Dejar en el molde 5 minutos, desmoldar sobre una rejilla y dejar enfriar. Cuando esté frío, quitar el papel y cortar en 16 cuadrados. Si es posible, envolver los brownies en papel aluminio y dejar hasta el día siguiente, antes de comerlos. Pueden mantenerse así 3 o 4 días.