1.
Precalentar el horno a 180 °C (moderado). Cubrir el fondo de un molde desmontable de 21 cm de diámetro con papel manteca.
2.
Colocar las galletas en una bolsa de plástico y golpear con un rodillo hasta desmenuzarlas. Pasar a un bowl, agregar la avena y la margarina, y mezclar.
3.
Extender la mezcla en forma pareja en el fondo y los lados del molde preparado, presionando con firmeza, y reservar.
4.
Colocar el queso cottage en la licuadora y homogeneizar. Agregar la ricotta, el queso crema, el huevo entero, las yemas, la fécula de maíz y la ralladura de limón. Procesar brevemente hasta que se mezcle bien. Luego pasar a un bowl.
5.
Batir 2 claras a punto de nieve en otro bowl. Agregar lentamente el azúcar impalpable y batir hasta que esté espeso y brillante. Incorporar de manera envolvente la mitad de las claras a la mezcla de queso. Incorporar de manera envolvente las moras y el resto de las claras.
6.
Colocar la mezcla en el molde y hornear 30 minutos. Tapar con papel aluminio y bajar el fuego a 160 °C. Hornear 1 hora más o hasta que la tarta esté firme en el centro. Apagar el horno y dejar el postre dentro 30 minutos, con la puerta poco abierta.
7.
Pasar la tarta a una rejilla para enfriar y refrigerar hasta servir. Desmoldar, quitar el papel y colocar en un plato. Decorar con los arándanos y unas hojas de menta, y espolvorear con azúcar impalpable.
Tips de cocina:
DATO SALUDABLE
Los arándanos, son una buena fuente de vitamina C y, como los arándanos rojos, contienen compuestos que han demostrado inhibir las bacterias que pueden causar infecciones urinarias. Los estudios sugieren que estos compuestos también ayudan a proteger contra las cataratas y el glaucoma.