1.
Disolver la levadura en la leche tibia y agregar 1 cucharadita de azúcar. Dejar reposar de 10 a 20 minutos o hasta que quede espumoso.
2.
Precalentar el horno a 180º C.
3.
Colocar todos los ingredientes, a excepción de las ciruelas, en un bol grande.
4.
Agregar la mezcla de levadura y amasar hasta formar un bollo. Dejar levar hasta que alcance el doble de su tamaño.
5.
Retirar las semillas de las ciruelas, cortarlas a la mitad y luego realizar un pequeño corte en la mitad inferior de cada pedazo.
6.
Una vez que la masa ha levado, amasar nuevamente y colocar en un molde mediano. Incrustar las ciruelas de forma que salgan un poco de la masa.
7.
Hornear durante 30 a 45 minutos. Después de los 30 minutos, hacer la prueba del palillo para asegurarse de que está listo.
8.
Mezclar el azúcar impalpable con una pizca de canela. Espolvorear con esta preparación inmediatamente luego de retirar del horno.
9.
¡Listo! Ahora es sólo cuestión de disfrutarlo aún caliente.