2.
Colocar los chiles y los tomates sobre el fuego directo para que se queme la piel, dándolos vuelta cada dos minutos hasta que se haya ampollado y se puedan pelar fácilmente.
3.
Pelar los chiles y cortar los cabitos. Hacer un corteen el medio y a lo largo de forma para sacarle las semillas.
4.
Colocar la cebolla y el ajo en la procesadora y picar. Agregar los chiles y picar todo junto. Agregar por último los tomates y la sal. Procesar hasta lograr una crema homogénea. Aderezar con el cilantro