1.
Colocar los garbanzos en un bowl y cubrirlos con suficiente agua. Dejar remojar por lo menos durante 8 horas, o toda la noche. Lavar y escurrirlos antes de usar.
2.
Colocar los garbanzos en una olla grande y cubrir con agua. Dejar que hierva a fuego fuerte. Una vez que soltó el hervor, bajar el fuego a mediano-bajo. Tapar y dejar que se cocine de 1 hora y media a 2 horas, hasta que esté bien cocido y tierno. Retirar del fuego y dejar que se enfríe en la misma agua de cocción.
3.
Escurrir bien los garbanzos y colocarlos en la licuadora. Reservar el agua de cocción. Añadir 125 cc del agua de cocción y licuar hasta una pasta cremosa. Añadir el puré de calabaza, aceite, jugo de limón, salsa de tajine, ajo, canela, nuez moscada y pimienta. Condimentar con sal a gusto. Volver a licuar por unos segundos. Agregar más agua si fuese necesario para lograr la consistencia deseada. Servir bien frío.