1.
Disuelve la levadura, el azúcar y la sal en un tazón grande con 375 ml de agua tibia. Incorpora el harina en forma envolvente hasta que se forma la masa. Amasa en un a superficie enharinada hasta que quede suave y elástica, aproximadamente 8 minutos.
2.
Coloca la masa en un tazón engrasado y pasa por las orillas del mismo de forma que se cubra de grasa en forma uniforme. Cubre el tazón y deja la masa se eleve durante 1 hora.
3.
Mezcla 500 ml de agua tibia y bicarbonato de sodio en un molde cuadrado.
4.
Una vez que la masa ha terminado de elevarse, corta en 12 pedazos. Forma rollos de 30 cm de largo y del grosor de un lápiz. Forma el pretzel y sumerge en la solución de bicarbonato.
5.
Coloca sobre charolas para hornear cubiertas con papel encerado. Permite que se eleven de nuevo entre 15 y 20 minutos.
6.
Hornea a 230°C de 8 a 10 minutos o hasta que tomen un color dorado. Barniza con mantequilla derretida y espolvorea con sal de grano, sal de ajo o azúcar con canela.