1.
Precalienta el horno a 140°C. Cubre una charola para hornear con papel encerado o papel aluminio.
2.
Después de retirar las semillas de la calabaza, enjuaga con agua y elimina cualquier residuo o trozos de pulpa. Seca y coloca en un tazón pequeño. Incorpora el aceite de oliva y la sal y revuelve bien con las semillas. Extiende las semillas sobre la charola para hornear.
3.
Hornea durante 15 minutos o hasta que las semillas empiecen a reventar. Retira del horno y deja enfriar en la charola antes de servir.