1.
Precalienta el horno a 180° C.
2.
Primero lava el pollo y sécalo bien. Ralla la cáscara del limón y corta éste en cuatro partes. Mezcla bien la mantequilla, el zumo de limón, el ajo machacado y el romero picado.
3.
Con tu mano desliza la mezcla entre la piel y la carne de la pechuga. Haz lo mismo con los "huecos" entre las piernas y las articulaciones de las alas. Reserva ¼ de la mantequilla para embarrara en el interior del pollo.
4.
Sazona la cavidad del pollo con sal, pimienta y pimentón. Introduce los trozos de limón, ramitas de romero y ajo rebanado en la cavidad del pollo. Amarra las piernas del pollo entre sí y asegura las alitas en las articulaciones de las piernas.
5.
Coloca el pollo con la pechuga hacia arriba en una fuente para horno y mete al horno. Rostiza durante aproximadamente 50 minutos o hasta que esté bien cocido. Retira el "relleno", corta y sirve.