1.
Cortar el chocolate en trozos y calentar a baño María. Dejar que el chocolate se derrita lentamente y batir hasta mezclar bien. Dejar enfriar.
2.
Mientras tanto, batir la crema hasta que esté firme.
3.
Agregar cuidadosamente en forma envolvente el chocolate derretido a la crema, cuidando de no deshacer todas las burbujas.
4.
Colocar el mousse en un plato de vidrio y llevar a la heladera durante unos 30 minutos o hasta que esté lo suficientemente firme. Servir en 4 copas pequeñas.