1.
Meter los grabanzos en una licuadora. Reservar un puñado para decorar al ultimo. Agregar el jugo de limón, el tahini, el ajo picado y la sal.
2.
Licuar todo hasta lograr una cosnistencia cremosa y suave.
3.
Espolvorear un poco de pimienta y rociar un chorrito de aceite de oliva por arriba. Decora con los garbanzos que había guardado.