1.
Colocar la berenjena en un colador, espolvorear con la sal y dejar reposar durante 20 minutos. Enjuagar y secar con una servilleta de papel. Esto permitirá retirar el gusto amargo de la berenjena.
2.
Precalentar el horno a 180 °C.
3.
Calentar el aceite en un sartén grande. Agregar el ajo, el jengibre, la zanahoria y la cebolla y cocinar durante 4-5 minutos, o hasta que la cebolla esté tierna, revolviendo constantemente. Agregar la berenjena y los morrones, y cocinar por otros 4 minutos revolviendo constantemente. Agregar por último los champiñones, tomates, puré de tomate, hierbas y caldo. Dejar que hierva y reducir el fuego. Tapar y cocinar a fuego lento durante 30 minutos. Agregar las espinacas y cocinar durante otros 2 minutos o hasta que se hayan ablandado estas últimas.
4.
Para la Salsa de Queso:
5.
Derretir la manteca en una olla mediana, agregar el harina y mezclar mientras se cocina a fuego medio durante 1 minuto o hasta que la mezcla forme una bola. Retirar del fuego y e incorporar la leche lentamente. Regresar a la estufa y cocinar a fuego medio, batiendo hasta que la salsa hierva y se espese. Agregar el queso cheddar y condimentar al gusto.
6.
Verter un tercio de la salsa de queso en una asadera de vidrio preferentemente o de cerámica. Cubrir con una tercera parte de la pasta y la mitad de las verduras. Repetir las capas de verduras y pasta.
7.
Verter el resto de la salsa sobre la capa superior de pasta, asegurándose de cubrirla totalmente. Espolvorear con el queso parmesano. Hornear de 45 a 50 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y la pasta esté tierna.