1.
Calentar el aceite en un wok o cacerola a fuego alto. Agregar 1/3 de la cebolla, sazonar con un poco de sal y freir durante aproximadamente 4 minutos, o hasta que se haya dorado. Retirar del aceite y reservar sobre una toalla de papel.
2.
Colocar la hoja de laurel y el resto de la cebolla en el aceite. Sazonar con un poco de sal y freir hasta que alcance un color dorado. Agregar una cucharada de agua y revolver de forma que las cebollas se separen (el agua tomará un color a caramelo). Agregar los condimentos: cúrcuma, pimentón, y ajo. Revolver bien. Reducir la temperatura a medio-alto. Cuando la grasa suba a la superficie, agregar otra cucharada de agua y volver a revolver.
3.
Agregar el pollo y las rebanadas de tomate. Sazonar con sal y azúcar. Revolver. Agregar los clavos de olor, la canela, la manteca y otra cucharada de agua. CubreCubrir y cocinar a fuego bajo de 30 a 35 minutos.
4.
Destapar y si aún todavía hay agua en la cacerola, aumentar la temperatura a medio. Agregar las semillas de cilantro molidas y cocinar hasta que el agua se haya evaporado (o tengas la cantidad de salsa que quieras).
5.
Servir y rociar con cilantro fresco y la cebolla frita reservada. Acompañar con pan hindú (naan) o arroz.