1.
Asa los chiles poblanos cuidando que no se quemen. Una vez asados, colócalos en una bolsa de plástico durante 5 ó 10 minutos para que suden y puedan pelarse más fácilmente. Saca de la bolsa, pela, retira las semillas y desvena. Corta en tiritas y reserva.
2.
Rebana los elotes (si no tienes la posibilidad de conseguir elote fresco, puedes usar elote de lata). Fríe a fuego medio en un poquito de aceite hasta que se vean transparentes.
3.
Agrega las rajas de chile poblano y revuelve bien. Agrega la crema y la leche y sazona con sal al gusto.
4.
Si no puedes conseguir crema fresca puedes usar una lata de media crema.