1.
Si utilizas el arroz oriental pegajoso, remoja durante toda la noche y enjuágalo bien. Cuece al vapor. Si usas arroz blanco regular, colócalo en una olla con 450 ml de agua y deja que hierva. Tapa y reduce el fuego a bajo. Cocina hasta que haya absorbido el agua, de 15 a 20 minutos.
2.
Mientras se cocina el arroz, mezcla 1½ tazas de leche de coco, ½ taza de azúcar y ½ cucharadita de sal en una cacerola a fuego medio. Deja que suelte el hervor, retira del fuego y reserva. Una vez listo el arroz, incorpóralo a la mezcla de leche, revuelve, tapa y deja enfriar durante 1 hora.
3.
Prepara una salsa de coco mezclando en una cacerola la ½ taza de leche de coco restante, 1 cucharada de azúcar y ¼ cucharadita de sal. Deja que suelte el hervor.
4.
Sirve el arroz en platos, coloca trozos de mango sobre éste y vierte la salsa sobre el mango y el arroz. Si gustas puedes espolvorear con semillas de ajonjolí.