1.
Calentar el aceite de oliva en un sartén a fuego lento. Agregar la manzana y la cebolla y dorar durante 4 minutos. Agregar la calabaza al sartén y revolver. Cocinar por otros 4 minutos.
2.
Agregar el pollo y cocinar hasta que se haya dorado. Incorporar el vino blanco y salpimentar a gusto.
3.
Colocar el cubo de caldo en el agua hirviendo y dejar que se disuelva bien. Verter este caldo en el sartén. Dejar que suelte el hervor y cocinar a fuego lento hasta que el caldo se haya reducido a dos terceras partes o hasta que la calabaza esté tierna.
4.
Si la calabaza sigue un poco dura una vez que el caldo se ha reducido, agregar alrededor de 100 ml de agua hirviendo y reducir nuevamente.