1.
Derretir la manteca en una olla grande a fuego medio-alto. Agregar la sal y las cebollas.Cocinarlas por unos 35 minutos o hasta que las cebollas estén caramelizadas. No se olvide revolver frecuentemente para evitar que se quemen las cebollas.
2.
Mezclar el caldo de pollo, el caldo de carne, el vino tinto y la salsa inglesa en una olla. Juntar el perejil, el tomillo y la hoja de laurel con una cuerda y sumergirlo en el caldo. Cocinar a fuego medio durante 20 minutos, revolviendo de vez en cuando. Retirar y desechar las hierbas. Reducir la temperatura a fuego a bajo y agregar el vinagre balsámico. Sazonar con sal y pimienta. Tapar la olla y seguir cocinado a fuego bien bajo mientras prepara el pan.
3.
Precalentar el horno a 180 C (moderado). Poner las rebanadas de pan en una bandeja de horno llevarlas al horno por 3 minutos de cada lado o hasta que el pan esté muy bien tostado. Retirar el pan del horno, pero no apagarlo.
4.
Poner 4 cazuelas (que se puedan meter al horno) en una bandeja de horno. Llenar cada plato hasta 2/3 del borde con sopa caliente. Poner 1 rebanada de pan tostado, 2 rebanadas de queso gruyere y ¼ del queso asiago o mozzarella encima de cada plato. Espolvorear un poco de pimentón arriba del queso.
5.
Meter los platos al horno y llevar al horno hasta que el queso haga burbujas y se gratine. El queso se va caer en cascada sobre los lados de los platos y formará un sello al gratinar. Servir de inmediato.