1.
Precalentar el horno a 200°C. Enmatecar y enharinar una tortera mediana.
2.
Mezclar 75 g de manteca con el azúcar negra y 4 cucharadas de jugo de ananá. Esparcir esta mezcla en el fondo del molde preparado. Colocar las rodajas de ananá por encima de la mezcla formando un patrón decorativo. Reservar.
3.
Mezclar la harina, la sal, el azúcar y el polvo para hornear.
4.
Batir las claras a nieve en un bowl con una batidora eléctrica . Déjalas a un lado. En otro recipiente, batir dos de las yemas de huevo hasta que se pongan cremosas de color pálido. Ahora incorporar la vainilla, el jugo de ananá restante y la manteca derretida. Incorporar ésto con la mezcla de harina hasta que apenas se combinen. Añadir las claras de huevo suavemente a la mezcla, en forma envolvente. Verter todo encima del ananá en el molde.
5.
Hornear durante 30 minutos. Dejar que enfríe la torta durante unos 10 minutos. Luego tapar el molde firmemente con un plato grande y dar vuelta para desmoldar y que el ananá quede hacia arriba.