2.
En un bowl grande, mezclar el azúcar negra, la manteca y la manteca de maní, y batir hasta que esté suave y cremoso. Agregar los huevos de a uno, y seguir batiendo después de incorporar cada uno. Añadir la esencia de vainilla. En otro bowl, combinar los ingredientes secos: harina, cremor tártaro, bicarbonato y sal. Ir incorporando esta preparación a la mezcla anterior, alternando con la leche, hasta lograr un mezcla bien homogénea y sin grumos.
3.
Rellenar los moldecitos para cupcakes hasta 1/3 del borde superior. Llevar al horno por 15 a 20 minutos, hasta que la parte superior de los cupcakes vuelvan a su posición cuando los presionamos con el dedo. Dejar enfriar por lo menos por 10 minutos hasta retirarlos del molde y pasar a una rejilla para que se enfríen totalmente.