1.
En una cazuela de barro, calentar la leche junto con el harina previamente disuelta en el agua, a fuego medio hasta que rompa hervor.
Agregar el queso de a media taza por vez, comenzando con el más duro, y revolviendo constantemente con cuchara de madera en forma de ochos, integrando bien.
2.
Una vez incorporado todo el queso, salpimentar a gusto, agregar la nuez moscada y la salsa Worcestershire..
3.
Para evitar accidentes, no recomendamos colocar la cazuela sobre un calentador en la mesa como tradicionalmente lo haría. Una vez bien derretido el queso, apagar el fuego, dejar enfriar por varios minutos, y luego colocar en la mesa sobre una asadera bien estable.