1.
Precalentar el horno a 230 C (Fuerte). Forrar una tartera con la masa de tarta. Pintar la base con mostaza. Cocinar los espárragos por 5 minutos en una olla con agua hirviendo y sal. Colar los espárragos y ponerlos en un bowl con agua fría. Esto evita que se sobrecocinen, y mantengan su color verde vibrante y textura.
2.
En un sartén, derretir la manteca a fuego mediano. Saltear los espárragos de 3 a 5 minutos. Condimentar con sal y pimienta a gusto. Agregar la nuez moscada.
Mezclar en un bowl los huevos junto con la crema de leche y la ricotta..
3.
Agregar el queso rallado y el ciboulette. Mezclar bien hasta que se hayan integrado bien todos los ingredientes. Distribuir los espárragos sobre la masa y luego cubrir con la preparación de queso. Rociar por último con algunas hebras de queso para gratinar.
4.
Llevar al horno por 35 minutos. Dejar enfriar por 10 minutos antes de servir.
Notas del Editor:
Si no consigue la típica masa de tarta, cualquier masa de hojaldre sirve, y en USA se puede reemplazar por el Puff Pastry.
Notas del Editor:
El proceso de cocinar verduras como acelga o espárragos en agua hirviendo y luego ponerlos en un bowl con agua fría se llama Blanquear (del francés blancher). Evitamos que se oscurezcan, pierdan textura y sabor.